
Según el escrito de Fiscalía, se inician las diligencias de investigación penal para determinar si la empresa está cometiendo algún delito.
GECEN ha explicado, a través de un comunicado de prensa, que la denuncia estuvo motivada por «la emisión de humos de distintas tonalidades, olores irrespirables de sabor metálico y precipitación de sólidos por la noche lo que alarmó a los vecinos de la zona».
La asociación ecologista ha señalado que el reciclaje de aluminio, actividad a la que se dedica la empresa Baux, «puede conllevar la formación y liberalización de las impurezas que el aluminio tiene adheridas».
Estos elementos, han señalado desde GECEN, pueden ser «tóxicos, irritantes y alguno de ellos cancerígenos».
Para la asociación se trata de un problema de salud pública, que la Fiscalía «está dispuesta a investigar a fin de determinar qué está sucediendo y por qué se producen las emisiones que los vecinos y la asociación denuncian».
Para GECEN es necesario que se realicen los análisis y las comprobaciones que se estimen oportunas a fin de determinar la naturaleza de las emisiones, su toxicidad, peligrosidad y efectos sobre la salud pública y el medio ambiente.

